Proverbios 19:17 hace una afirmación que sonaría temeraria: dar al pobre es prestar a Jehová, y él lo devolverá. La transacción queda replanteada por completo. En esa frase el pobre no es quien recibe.
Pablo cuida el modo más que la cantidad. No con tristeza, no por necesidad: Dios ama al dador alegre. La palabra griega detrás de alegre es de donde viene hilarante. La generosidad a regañadientes se trata como otra cosa distinta.
La frase más filosa es de Juan: si tienes bienes de este mundo y ves a tu hermano en necesidad y le cierras tus entrañas, ¿cómo mora el amor de Dios en ti? Es una pregunta, y no es retórica de un modo cómodo.
Los versículos
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Proverbios 19:17A Jehová empresta el que da al pobre, y él le dará su paga.
Abrir → 2 Corintios 9:7Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ó por necesidad; porque Dios ama el dador alegre.
Abrir → Hechos 20:35Más bienaventurada cosa es dar que recibir.
Abrir → Lucas 6:38Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en vuestro seno:
Abrir → Deuteronomio 15:11Porque no faltarán menesterosos de en medio de la tierra; por eso yo te mando, diciendo: Abrirás tu mano á tu hermano, á tu pobre, y á tu menesteroso en tu tierra.
Abrir → Proverbios 22:9El ojo misericordioso será bendito, porque dió de su pan al indigente.
Abrir → Proverbios 28:27El que da al pobre, no tendrá pobreza: mas el que aparta sus ojos, tendrá muchas maldiciones.
Abrir → 1 Juan 3:17Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere á su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo está el amor de Dios en él?
Abrir → Mateo 25:40De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis á uno de estos mis hermanos pequeñitos, á mí lo hicisteis.
Abrir → Santiago 1:27La religión pura y sin mácula delante de Dios y Padre es esta: Visitar los huérfanos y las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha de este mundo.
Abrir → Busca esto y más en FirstVerseAbre Mateo 25:40 en FirstVerse y lee el pasaje que lo rodea. El versículo es la conclusión de una escena mucho más larga.
Cómo leer estos pasajes
La frase más extraña de la Biblia sobre dar invierte quién recibe: A Jehová empresta el que da al pobre, y él le dará su paga.
Lee la gramática antes que el sentimiento. En esa cláusula el pobre no es el destinatario. La operación queda reasignada: lo que parece caridad bajando se describe como crédito concedido hacia arriba, con Dios nombrado como deudor y la devolución prometida.
Haga lo que haga eso, elimina la posibilidad de la condescendencia. No se puede mirar por encima del hombro a alguien a quien en realidad no le estás dando, y la postura del benefactor deja de estar disponible cuando el beneficiario ha sido redefinido.
El que da, no el que dona
El castellano nombra a esta persona con una palabra que el uso ha ido dejando atrás: porque Dios ama el dador alegre.
Dador. No donante, no benefactor, no filántropo — las tres palabras que hoy usaríamos y que traen todas alguna carga de posición o de institución. Dador es el que da, sin más, formado del verbo como se forma lector del leer. Nombra el acto y no el papel social.
Y el adjetivo pide atención propia. El griego es hilarós, de donde viene hilarante: no simplemente dispuesto, sino contento. Pablo descarta dos maneras que son, de hecho, las dos más frecuentes. No con tristeza es dar guardándole rencor al acto. Ó por necesidad es dar por presión, social o eclesiástica. Trata las dos como un acto distinto, no como una versión menor del mismo.
El mecanismo está en la cláusula anterior: Cada uno dé como propuso en su corazón. Propuso, en pasado. La decisión se toma antes y a solas, que es exactamente lo que vuelve irrelevante la presión del momento.
El ojo, y lo que hace con él
Proverbios tiene un modismo que las traducciones conservan sin explicar: El ojo misericordioso será bendito, porque dió de su pan al indigente.
El hebreo para una persona generosa es literalmente alguien de buen ojo, tov ayin. Su contrario, el mal ojo, aparece en otros proverbios para el tacaño y no tiene nada que ver con maleficios. Describe una manera de mirar lo que uno tiene delante.
Es una explicación distinta de la generosidad a la que se suele dar. No es una conducta añadida a alguien que por defecto se quedaría las cosas. Es una descripción de la percepción: qué ve una persona cuando mira una necesidad, y si el ver llega antes que el cálculo.
El proverbio de al lado dice lo mismo por consecuencia: El que da al pobre, no tendrá pobreza: mas el que aparta sus ojos, tendrá muchas maldiciones. Apartar los ojos. El fallo vuelve a ser visual, y es activo: no es no darse cuenta, es dejar de mirar.
Entrañas
Lo más filoso de esta página no es un mandato sino una pregunta, y se queda sin responder: Mas el que tuviere bienes de este mundo, y viere á su hermano tener necesidad, y le cerrare sus entrañas, ¿cómo está el amor de Dios en él?
Aquí el castellano conserva algo que otras lenguas modernas han perdido. El griego es splánjna, las vísceras, y el mundo antiguo situaba el sentimiento fuerte en el vientre igual que nosotros lo situamos en el corazón. Las traducciones inglesas de hoy suelen subirlo al pecho; la Reina-Valera deja entrañas, que es lo que dice el original.
Y entrañas no es una palabra muerta en español. Entrañable sigue siendo lo que se quiere hondamente, y no tener entrañas sigue diciéndose de quien no se conmueve. El texto puede usar la imagen sin tener que explicarla, porque el idioma nunca la abandonó.
Lo que vuelve dura la frase son las tres condiciones que Juan apila antes de preguntar nada. Tienes los medios. Ves la necesidad. Cierras de todos modos. No describe a quien no puede ayudar, ni a quien no se ha enterado, ni a quien pesa reclamos que compiten. Describe el caso en que ya se han retirado todas las excusas.
Un problema sin fecha de cierre
Deuteronomio no se hace ilusiones sobre el tamaño de lo que pide: Porque no faltarán menesterosos de en medio de la tierra; por eso yo te mando, diciendo: Abrirás tu mano á tu hermano.
Fíjate en la lógica del por eso. La permanencia del problema se da como razón del mandato, no como argumento para no molestarse. Es lo contrario de cómo suele emplearse la observación. Si los pobres van a estar siempre, la instrucción no puede ser un proyecto con línea de meta; tiene que ser una obligación permanente, y Deuteronomio lo dice en el mismo aliento en que concede la futilidad.
Y menesteroso es más preciso que pobre. Viene de menester, lo que hace falta: nombra a alguien por lo que le falta y no por lo que no tiene, que son dos maneras distintas de mirar a la misma persona.
La medida
Lucas 6:38 se cita como promesa de retorno, y lo es, pero la imagen de debajo es comercial y conviene verla bien: Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en vuestro seno.
Eso es un comerciante de grano llenando el recipiente más allá de lo honesto. Apretada para que asiente, remecida para sacarle el aire, y después colmada hasta que se derrama. Es el reverso exacto de las medidas falsas que Proverbios condena, y la escena habría sido inmediata para cualquiera que comprara comida por volumen.
Y luego la cláusula que se queda fuera: porque con la misma medida que midiereis, os será vuelto á medir. La promesa y la advertencia son una sola frase. El cazo que has venido usando es el cazo que vuelve.
Queda una línea que Pablo atribuye a Jesús y que no aparece en ningún evangelio: Más bienaventurada cosa es dar que recibir. La presenta como palabras del Señor, y es el único dicho así conservado fuera de los cuatro relatos. Sea cual sea su origen, la iglesia primitiva lo conocía lo bastante como para que Pablo lo citara sin explicarlo.
Preguntas frecuentes
¿Qué dice la Biblia sobre la generosidad y el dar?
Proverbios 19:17 hace una afirmación que sonaría temeraria: dar al pobre es prestar a Jehová, y él lo devolverá. La transacción queda replanteada por completo. En esa frase el pobre no es quien recibe.
¿Cuál es el versículo más citado sobre la generosidad y el dar?
Proverbios 19:17 — “A Jehová empresta el que da al pobre, y él le dará su paga.”
¿Dice la Biblia cuánto debo dar?
Los pasajes se centran en el modo más que en la cantidad. 2 Corintios 9:7 dice que cada uno dé como propuso en su corazón, no con tristeza ni por presión. Deuteronomio 15:11 lo plantea como una obligación permanente y no como una cifra fija.
¿Qué significa el ojo misericordioso en Proverbios 22:9?
Es un modismo hebreo, literalmente buen ojo, que describe a una persona generosa. Lo contrario, el mal ojo, describe al tacaño en otros proverbios. La generosidad ahí es una manera de ver, no una conducta añadida.
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Escritura: Reina-Valera 1909, dominio público. Última actualización: 15 de agosto de 2026.